Setas cultivadas: Beneficios

Setas cultivadas: Beneficios

Por Francisco Pantoja Rodríguez — Director de . Más de 10 años cultivando setas en interior y asesorando a cultivadores de toda España.

¿Qué beneficios tiene comer setas cultivadas?

Hay un dato sobre las setas cultivadas que casi nadie cuenta, y que le da la vuelta a todo lo que vas a leer en cualquier otro artículo sobre el tema: el champiñón que compras en el súper no tiene prácticamente nada de vitamina D. Ni el tuyo, ni el mío, ni el de nadie.

Y sin embargo, medio internet repite que las setas son una gran fuente de vitamina D.

Las dos cosas son ciertas a la vez. Y en esa aparente contradicción está lo más interesante que puedes aprender hoy sobre las setas — porque tiene arreglo, es gratis, y tarda media hora.


La paradoja de la vitamina D

Por qué tu champiñón no la tiene

Las setas cultivadas comercialmente se crían en oscuridad. Y la vitamina D, en los hongos igual que en tu piel, se fabrica con luz ultravioleta.

El resultado es que los champiñones, portobellos y setas de ostra criados de forma convencional contienen menos de 0,1 microgramos de vitamina D por cada 100 gramos. Es una cantidad que, a efectos prácticos, es cero.

Lo que sí tienen —y en abundancia— es ergosterol: el precursor. La materia prima. Está ahí, en la membrana de cada célula del hongo, esperando.

El truco: media hora de sol

Cuando el ergosterol recibe radiación ultravioleta, se convierte en vitamina D2. Es exactamente el mismo mecanismo por el que tu piel fabrica vitamina D3 al sol.

Y funciona rápido. Basta una exposición de entre 5 y 60 minutos para aumentar de forma notable el contenido de vitamina D2, y los niveles se mantienen razonablemente estables durante el almacenamiento y el cocinado.

Aquí viene el detalle que nadie te cuenta: funciona mejor después de cosechar que durante el cultivo. Un estudio comparó las dos vías y obtuvo 32 µg/100 g exponiendo las setas ya cortadas, frente a 24 µg/100 g iluminando el cultivo mientras crecía.

Traducido a tu cocina:

  • Corta las setas de tu kit
  • Ponlas en una bandeja, con las láminas hacia arriba — ahí es donde está el ergosterol más accesible
  • Déjalas al sol directo entre 30 y 60 minutos
  • Cocina y come con normalidad

Han pasado de no tener nada a tener más vitamina D que un huevo. Sin comprar nada, sin suplementos, sin trucos raros. Solo poniéndolas al sol.

Es, con diferencia, la mejor razón para cultivar tus propias setas en casa: controlas algo que el súper no controla.

Nuestros kits de cultivoBolsas de autocultivo artesanales, con sustrato de primera calidad y cepas seleccionadas y criadas por nosotros. Melena de león, shiitake, seta de ostra, ostra rosa, ostra amarilla, seta de cardo, seta de chopo, Black Pearl King o reishi: llegan colonizados y listos para fructificar en tu casa.

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Ni plantas ni animales

Antes de seguir, una precisión que en una web de micología no puede faltar: las setas no son verduras. Los hongos son un reino biológico aparte, tan separado de las plantas como lo estamos nosotros.

De hecho, están más cerca de ti que de una lechuga. Comparten con los animales cosas como fabricar quitina en vez de celulosa, o almacenar energía en forma de glucógeno.

No es una pedantería de biólogo: es la razón de que tengan un perfil nutricional que ninguna verdura iguala, y de que fabriquen compuestos —los betaglucanos, el ergosterol— que en el reino vegetal sencillamente no existen.

Que sirvan en dietas vegetarianas y veganas, por supuesto. Pero «proteína vegetal» no son.


Lo que aportan de verdad

Por 100 g de champiñón fresco Aproximadamente
Energía 20-25 kcal
Proteína 2-3 g
Grasa Prácticamente nula
Fibra 1-2 g
Agua ~90 %

Bajas en calorías y en grasa. Esto sí es cierto y sin matices: por debajo de 40-50 kcal por 100 g en fresco. Un plato de setas llena y no suma.

Fuente de vitaminas del grupo B. Riboflavina (B2), niacina (B3) y ácido pantoténico (B5), que intervienen en el metabolismo energético. Aquí las setas compiten de tú a tú con alimentos mucho más caros.

Potasio, fósforo y selenio. El selenio es interesante: participa en la protección de las células frente al daño oxidativo y en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Sobre la fibra, seamos honestos. Verás por todas partes que las setas son «ricas en fibra». No lo son. La normativa europea fija que para llamar a un alimento «fuente de fibra» debe llevar al menos 3 g por 100 g, y para «alto contenido», 6 g. El champiñón anda por 1-2 g. Aporta algo de fibra, sí. Rica en fibra, no.

La ergotioneína

Es un aminoácido antioxidante poco conocido, y las setas están entre las fuentes dietéticas más ricas que existen. Tu cuerpo no lo fabrica: tiene que llegar de la comida, y hay muy pocos alimentos que lo aporten en cantidad.

La investigación sobre lo que hace exactamente está en marcha y todavía no hay conclusiones firmes. Pero si te interesan los antioxidantes, este es un argumento a favor de las setas mucho más sólido que la mitad de las cosas que se leen por ahí.


Beneficios: qué respalda la evidencia y qué no

Con respaldo

Aporte de antioxidantes. Selenio y ergotioneína, más otros compuestos. Contribuyen a proteger las células frente al estrés oxidativo.

Betaglucanos e inmunidad. Los betaglucanos de las setas tienen actividad inmunomoduladora demostrada en laboratorio. Es un campo serio y activo. Ahora bien: «demostrado en cultivos celulares» no es lo mismo que «te va a evitar el catarro de este invierno». La distancia entre las dos cosas es enorme y conviene no saltársela.

Efecto prebiótico. Parte de los carbohidratos de las setas no los digieres tú: los digiere tu microbiota. Es un mecanismo razonable y coherente con lo que sabemos.

Sin respaldo suficiente

Colesterol y tensión arterial. Es una de las afirmaciones más repetidas y de las peor sostenidas. Los ensayos clínicos en humanos no han conseguido demostrar un efecto consistente. Que un alimento tenga potasio no significa que te baje la tensión.

Prevención del cáncer. Aquí hay que ser tajante: ningún alimento previene el cáncer. Existe investigación real sobre compuestos aislados de determinados hongos —el lentinano del shiitake, el PSK de la cola de pavo se usa en Japón como coadyuvante— pero eso es farmacología, no es cenar setas a la plancha. Cualquiera que te diga lo contrario te está vendiendo algo.

Salud cerebral. El interés se concentra en la melena de león (Hericium erinaceus) y sus compuestos estimuladores del factor de crecimiento nervioso. Los datos en humanos son escasos y los estudios, pequeños. Prometedor no es lo mismo que probado.


Consideraciones

  • Compra en sitios de confianza, o cultívalas tú. Es la única forma de saber qué estás comiendo.
  • Las alergias existen. Poco frecuentes, pero reales.
  • Ración razonable: las recomendaciones nutricionales españolas hablan de menos de 100 g al día, variando de especie.
  • Ojo con las silvestres. Algunas acumulan selenio en cantidades muy superiores a las cultivadas, y el selenio en exceso es tóxico. Con setas de cultivo este problema no existe.

Cultiva las tuyas

Si has llegado hasta aquí, ya sabes por qué merece la pena: puedes cosechar, poner al sol y comer el mismo día. Ninguna de esas tres cosas la controlas comprando una bandeja de plástico. Haz de tu forma de alimentarte un acto de soberanía alimentaria.

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Comer setas que has cultivado tú tiene algo que no está en ninguna tabla nutricional. El hecho, en si, de cultivarlas ya es terapéutico.  y, además, resulta que también saben mejor.


Francisco Pantoja Rodríguez, director de ComoZeta

Francisco Pantoja Rodríguez

Fundador y director de ComoZeta

Más de 10 años cultivando setas en interior. Uno de los mayores especialistas de España en la melena de león (Hericium erinaceus). Cultiva de forma artesanal melena, shiitake, reishi y otras especies gourmet y medicinales, y asesora técnicamente a cultivadores de toda España, desde el primer kit hasta proyectos comerciales. Sobre ComoZeta.

Bibliografía

  1. Fundación Española de la Nutrición (FEN). Champiñón. El Mercado de los Alimentos. Consultar
  2. BEDCA — Base de Datos Española de Composición de Alimentos. Ministerio de Ciencia e Innovación / AESAN.
  3. Moreiras O, Carbajal Á, Cabrera L, Cuadrado C. Tablas de composición de alimentos. Ediciones Pirámide.
  4. Reglamento (CE) n.º 1924/2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos. Anexo: condiciones de uso de «fuente de fibra» y «alto contenido en fibra».
  5. Reglamento (UE) n.º 432/2012, por el que se establece la lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos.
  6. Teichmann A, Dutta PC, Staffas A, Jägerstad M. Sterol and vitamin D2 concentrations in cultivated and wild grown mushrooms: effects of UV irradiation. LWT – Food Science and Technology. 2007;40(5):815-822.
  7. Xu J, et al. UV induced conversion during drying of ergosterol to vitamin D in various mushrooms: effect of different drying conditions. Trends in Food Science & Technology. 2020. Consultar
  8. Increase of vitamin D2 by UV-B exposure during the growth phase of white button mushroom. Food & Nutrition Research. Consultar
  9. Ultraviolet irradiation increased the concentration of vitamin D2 and decreased the concentration of ergosterol in shiitake and oyster mushroom powder. ACS Omega. Consultar
  10. Conversion of ergosterol into vitamin D2 and other photoisomers in Agaricus bisporus mushrooms under UV-C irradiation. Food Bioscience. 2022. Consultar